domingo, 31 de julio de 2016


Probablemente os hayáis enterado de la gran polémica de esta semana en Twitter: El libro de María Frisa "75 consejos para sobrevivir en el colegio" ha sido puesto en el punto de mira e incluso ha habido una petición en change.org para que su editorial, Alfaguara, lo retirase de las librerías. Su argumento era que los contenidos del libro eran machistas e incitaban al bullying.

Viendo las fotografías del libro que empezaron a circular por internet, efectivamente daba la impresión de que el tipo de contenido que promovía el libro era el que se denunciaba. Como no podría ser de otra forma, hubo polémica, discusión, opiniones a favor y en contra, insultos... El día a día en la red del pájaro azul, vamos. Las respuestas a la denuncia daban a entender que las fotos estaban descontextualizadas, y que el libro no promovía el bullying o el machismo.

Nosotros en casa decidimos que la mejor manera de posicionarnos en el debate era leernos el libro. Nos lo compramos, y pasamos por la penitencia de leerlo [1] para poder así opinar. Y oye, si me he gastado mis cinco libras en este libro, por lo menos que dé para un post.

"75 consejos para sobrevivir en el colegio" no es ni tan espantoso como lo pintan unos, ni tan inocuo como lo pintan otros. Sara, protagonista del libro, ofrece una serie de consejos a los pequeños lectores con los que pueden hacer "su vida más fácil y popular". Para ello, va contando la historia de su paso por 6º de primaria [2] y aprovecha lo que le pasa para ir intercalando los consejitos en cuestión.

De entre las cosas que cuenta he reconocido muchos patrones de comportamiento habituales en mi colegio cuando yo tenía 11-12 años. Supongo que hay cosas que no cambian de un día para otro. En ese aspecto, sí que es cierto el "75 consejos..." no descubre nada nuevo. Incluso hay unas cuantas ocasiones en las que, realmente, las cosas son injustas para Sara. Y sí, es más que probable que haya niños de 11 años que se sientan identificados con la protagonista.

Por otra parte, veo dos problemas principales en el libro:

  1. La relación de Sara con absolutamente el resto del mundo a su alrededor es siempre negativa. Aconseja que tu mejor amigo sea más tonto que tú para que así quedes de inteligente. Los adultos solo están ahí para castigarte, gritarte, mandarte deberes o soltarte charlas. Y siempre hay que mentirles, ya sea para que no te castiguen o para que te den dinero. El resto de compañeros son competidores o "golfas" [sic]. Y a ser posible, ojalá algunas de las personas de su mundo se muriesen.
  2. Se supone que Sara es la buena del libro, el personaje con el que empatizar y sentirse identificado. Y, a pesar de todo, a lo largo de todo el libro no aprende nada, no mejora en forma alguna, ni hay ningún tipo de moraleja. Sara empieza siendo mezquina, interesada, sin empatía alguna, y termina el libro exactamente igual.
A la vista de todo esto, ¿pediría prohibir el libro? No, ni por asomo. Tampoco me parece normal, eso sí, que "75 consejos..." se promueva como lectura de curso en el colegio.

Y lo más importante... ¿le daría este libro a leer a mi hija? Pues la verdad es que sí, pero solo para poder luego discutir con ella por qué la forma de ser y relacionarse de Sara no es buena, ni ejemplar, ni remotamente aceptable.Para saber qué piensa mi hija de Sara y de sus consejos, y poder poner los medios necesarios para corregir las cosas que detectemos que no van bien. Creo que puede servir como una lectura que, hecha de forma crítica, puede ser enriquecedora.

Pero vamos, que igual me equivoco de cabo a rabo. Ya os contaré dentro de 10 años.


[1] Porque sinceramente, el libro es un tostón para un adulto de 31 años.
[2] Nota mental: Enterarme de a qué equivale 6º de primaria en el sistema educativo inglés.

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